El reciclaje es un proceso circular en el cual se aprovechan los desechos para convertirlos en nuevos productos o en materia prima o insumos.

Y aunque no siempre se puede reciclar, ya sea por la complejidad técnica del proceso, por su alto costo o por los componentes corrosivos, reactivos, explosivos, tóxicos, inflamables, infecciosos o radiactivos del residuo ya que podría ser peligroso para las personas o el medio ambiente.

Los desechos para reciclar son numerosos; no hay disculpa, es necesario actuar y reciclar, todos aquellos “residuos de envases y empaques de ventas primarios, secundarios o de único uso, entendidos como todo recipiente, embalajes o envolturas de papel, cartón, plástico, vidrio y metal puestos en el mercado nacional para servir como unidad de venta al consumidor final”, consigna la Resolución 1407 de 2018 del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.

La misma norma excluye de procesos de reciclaje a los envases y empaques que correspondan a residuos peligrosos, restos de envases y empaques de madera y distintas al papel y cartón, y empaques y envases primarios de fármacos y medicamentos.

PLASTICO, LA GRAN PRIORIDAD

Si bien es cierto que los objetos fabricados con plástico abarcan un gran espectro, son los envases plásticos que contienen bebidas el nicho que mayores y más firmes acciones requiere.

El plástico no tiene la culpa; los océanos de plástico en los mares son causados por la irresponsabilidad de los humanos que disponemos mal de estos envases.

El efecto rebote de los envases tirados al medio ambiente debe ser contrarrestado y el único camino real para lograrlo es disponiendo bien de los envases, comprando bebidas envasadas en botellas hechas con material reciclado (PET) y que se puedan reciclar, premiando a las marcas que lo fabrican y lo utilizan, presionando decisiones gubernamentales que hagan cumplir las normas.

CÓMO MINIMIZAR EL IMPACTO AMBIENTAL DEL PLÁSTICO

El reciclaje de plásticos tiene el objetivo de minimizar su impacto en el medio ambiente y reducir el consumo de energía requerido para generar nuevos productos que se fabricarán a partir de plástico reciclado.

Los envases plásticos se pueden reciclar son aquellos que llevan en su parte inferior números de 1 al 6 dentro de un triángulo de flechas, el llamado círculo de Möbius, el símbolo internacional del reciclaje.

Estos números corresponden a un tipo de plástico determinado y están basados en el Código de Identificación Plástico con las siglas RIC (en inglés Resin Identification Code), norma impuesta en 1988 por la Sociedad de la Industria de Plásticos de Estados Unidos (Society of the Plastics Industry o SPI) y utilizada en muchos países.

¿QUÉ TIPOS DE PLÁSTICOS SE PUEDEN RECICLAR?

  • PET (Tereftalato de polietileno) (1)
  • HDPE (Polietileno de alta densidad) (2),
  • PVC (policloruro de vinilo) (3).
  • LDPE o PEBD (Polietileno de baja densidad) (4)
  • PP (Polipropileno) (5)
  • PS (Polipropileno) (6).

Los empaques y envases con el número 7 y que se usan para envasar productos químicos, farmacéuticos o insumos industriales son fabricados con otro tipo de polímeros como el Policarbonato o el Acrilonitrilo Butadieno Estireno (ABS), entre otros, y no son reciclables.

El PET si es reciclable

Entre los plásticos reciclables sobresale el PET que, por sus condiciones de transparencia y alta resistencia, es utilizado, sobre todo, para envasar agua, bebidas/refrescos y otros productos alimenticios.

En Colombia los índices de reciclaje de PET son bajos. Se estima, según Acolplásticos, que de los doce millones de botellas que salen al mercado a diario solo tres millones se reciclan.

Empresas como Postobón, Coca Cola y Bavaria envasan en PET reciclado en categorías de gaseosas, aguas y bebidas hidratantes. Algunas de ellas buscan incrementar sus índices de PET reciclado. Postobón en la actualidad usa 46 por ciento de resina PET reciclada en sus envases y tiene la meta de aumentar al 70 por ciento en 2024.

Coca Cola ha lanzado iniciativas como World Without Waste (Mundo sin residuos) con la meta, para 2030, de envasar en botellas hechas en un 50 por ciento de PET reciclado.

Las botellas PET de color ámbar, como el de las de maltas, también se pueden reciclar, pero requieren un proceso adicional a causa del pigmento, con la complicación adicional que hay botellas ámbar que no son PET, por lo que se confunde al consumidor.

HACERLO BIEN DESDE EL PRINCIPIO

Para facilitar el reciclaje de envases se debe separar en fuente tapas y etiquetas de las botellas que, al ser de otros materiales, dificultan el reciclado.

A nivel doméstico, en bolsas aparte los plásticos, el papel y el cartón y lo orgánico, dispuestas en los puntos de recolección, es un gran avance. Los recicladores se encargarán de la disposición final.

Para espacios más grandes, los colores indicados para el correcto reciclaje son, el verde para vidrio y botellas; el azul para el cartón y papeles; el rojo para desechos peligrosos; en el amarillo deben ir las latas y residuos plásticos; el naranja para lo orgánico y el gris para los demás desechos.

Una vez en los centros de acopio, las botellas son compactadas, trituradas, lavadas y fundidas para crear resina de PET reciclada. Esta resina reciclada se usa en la fabricación de nuevas botellas (en combinación con resina virgen), y en la elaboración de otros productos como fibra textil para ropa, tapetes y maletas, materiales de construcción, tuberías, esferos, gafas, mobiliario, piezas de automóviles y de electrodomésticos y envases de detergentes, entre otros muchos artículos.

Es importante establecer la diferencia entre el reciclado y la reutilización. El reciclaje es el proceso para fabricar nuevas botellas PET u otros productos hechos de este plástico. Mientras que la reutilización se refiere a dar un nuevo uso a este producto, a fin de reducir el impacto ambiental.

De hecho, existen iniciativas muy valiosas donde desarrollar proyectos de reutilización del plástico que abarcan desde pequeños objetos, muebles, paredes para construir casas, Un ejemplo de reutilización sería transformar una botella de gaseosa en matera, en comedero para pájaros, en candelabro o en estuche de lápices.

LO QUE DICE LA GENTE CON RESPECTO AL RECICLAJE

Sergio Camelo, 40 años, Diseñador gráfico. “Reciclo y separo las botellas, pero solo las del número 1 porque leí que los otros números que aparecen en las botellas no los compra China (?). Tengo una hija y estoy muy preocupado por la cantidad de basura que hacemos, le enseño a separar la basura y a reciclarla, pero siento que falta mucho.”

Jonathan Nieto, 24 años, desempleado. “He sido reciclador. Trabajaba con un señor que tenía contratos en conjuntos residenciales. Sacábamos la basura y la llevábamos a las chatarrerías. Antes pagaban el kilo de plástico a 500 pesos, hoy debe andar por los 600 pesos. Me recibían todo menos las botellas de Pony Malta y las de jugos Hit, o no las recibían o pagaban menos. Si la gente botara bien la basura, ayudaría al trabajo de los recicladores.”

Marcela del Pilar Pérez, 32 años, ingeniera química. “Solo reciclo PET. Por mi profesión sé que es lo que es menor dañino. Identifico una botella de PET por el número 1 dentro del triángulo en el fondo de la botella. En mi caso, la lavo las botellas con agua y después la deposito aparte junto a otros envases y residuos plásticos. Le quito la tapa, pero no la etiqueta, aunque sé que la etiqueta dificulta el reciclado. Me falta tiempo para hacer todo eso”.

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